El pasado viernes 29 de Mayo, los adoquines y la emblemática arquitectura de Altos de Chavón se convirtieron en el escenario de una velada donde la música y las artes plásticas dialogaron en perfecta armonía. El esperado Jazzy Nights logró congregar a una comunidad vibrante de visitantes bajo la luz de las linternas y el cielo caribeño.
La atmósfera sonora estuvo magistralmente conducida por Cayo Arena Entertainment, una banda que demostró un dominio impecable del género. Sus interpretaciones, cargadas de improvisación virtuosa y ritmos envolventes, sirvieron como el lienzo auditivo perfecto para una noche dedicada a la contemplación y el disfrute. El público, distribuido entre las mesas y los espacios abiertos, disfrutó de un repertorio que transitó con fluidez entre los clásicos del jazz y fusiones contemporáneas.
El gran elemento diferenciador de la noche fue la propuesta de arte en vivo. Mientras las notas del acordeón y el piano flotaban en el aire, cuatro destacados artistas visuales asumieron el reto de pintar al aire libre, permitiendo a los asistentes ser testigos del proceso creativo desde cero:
Johnny Castillo aportó su mirada única, traduciendo el pulso de la música en trazos llenos de fuerza.
Melissa Malone cautivó con su manejo de las formas y una sensibilidad que sintonizó de inmediato con la elegancia del entorno.
Carolina Nicole desplegó una propuesta cromática que capturó la esencia mística y colonial de Chavón.
Cocolísimo inyectó frescura y dinamismo, rompiendo con su estilo característico e interactuando visualmente con la energía del público.